9.5 Dios es Nuestra Fortaleza
Te amo, oh Seño fortaleza mía. Señor, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio. Invocaré al Señor, quien es dingo de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos (Salmo 18:1-3)
Es importante que nosotros comprendamos el plan
de Dios y cómo nos libra de la tentación del pecado. Estos pecados incluyen las drogas y el abuso
del alcohol. Tenemos que buscar nuestra
fuerza en Dios, no en nosotros mismos, al hacer esto vemos su fidelidad al
librarnos. Recuerde, él escucha y libera
a todos los que se lo piden (Romanos 10:13)
Lea Salmo 18:1-3
7
¿De acuerdo con el versículo 1, ¿quién es
nuestra fuerza?
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8
En
el versículo 2, ¿qué es el Señor para aquellos que creen y confían en él?
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9
En
el versículo 3, ¿cuál es la clave para ser liberados de nuestros enemigos?
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10 Ya hemos estudiado la relación que
hay entre el alcohol y la drogadicción con la esfera demoníaca. Por lo tanto, ¿esta usted de acuerdo en que
las drogas y el alcohol son sus enemigos?
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11 Entonces, ¿qué debe hacer la próxima
vez que usted sea tentado?
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12 ¿Qué hará Dios después?
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13 ¿Quién es nuestra esperanza
verdadera en momentos de problema?
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14 ¿Quién es nuestra segura esperanza
en momentos de desesperación?
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15 ¿Qué ha prometido y cumplido Dios?
(Tito 2:13,14)
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16 ¿En quién entendemos esta redención?
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17 ¿Qué hace que las promesas de Dios
sean únicas?
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18 ¿Cuáles son las tres palabras de
seguridad para nosotros que encontramos en 1 Corintios 10:13, 2 Tesalonicenses
3:3, 2 Timoteo 2:13, Hebreos 10:23, y Apocalipsis 1:5?
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19 Siendo que Dios es fiel, ¿qué
debemos hacer nosotros?
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20 ¿Por qué el poner nuestra esperanza
en el hombre es una causa común de nuestros fracasos anteriores?
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21 ¿Por qué es esta nueva esperanza en
Dios segura?
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22 ¿En quién esta la esperanza para
nuestros problemas?
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23 Si abordamos nuestros problemas a la
manera de Dios, ¿tiene él los recursos para ayudamos?
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24 Aunque sus problemas no desaparezcan
ahora mismo, ¿qué pasará con su actitud hacia ellos inmediatamente después de
que confié en Dios?
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25 ¿Qué debemos hacer con nuestra
autocompasión, excusas y razonamientos?
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26 Finalmente, ¿qué se nos urge hacer
en 1 Pedro 5:7?
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El leer algo y comprenderlo es fácil. Creerlo y aplicarlo a su vida es otra
cosa. Sin embargo, lo más importante es
que usted asuma responsabilidad de sus acciones, donde está, y lo que
piensa. Si es sensitivo al Señor y la
obra guiadora de su Espíritu, usted puede y será librado, porque ¡fiel
es él que lo prometió!